Plantas e infusiones que pueden ayudar a controlar el peso

Algunas plantas e infusiones pueden encajar en una estrategia de control del peso, pero no hacen el trabajo por sí solas ni sustituyen una alimentación adecuada. Su papel, cuando lo tienen, suele ser modesto: ayudar a beber más agua, mejorar la digestión, aportar saciedad en algunos casos o facilitar cambios de hábitos más sostenibles.

Lo primero: ninguna planta adelgaza por sí sola

Cuando se habla de plantas para adelgazar, es fácil caer en mensajes exagerados. La pérdida de peso depende sobre todo del conjunto de hábitos: qué comes, cuánto te mueves, cómo descansas, cómo gestionas el estrés y si tu plan es realista a medio plazo. Una infusión no compensa una dieta caótica ni convierte un proceso complejo en algo rápido.

Dicho esto, sí hay plantas, semillas y alimentos vegetales que pueden resultar útiles en algunos contextos. Unas ayudan a sustituir bebidas azucaradas, otras pueden favorecer la sensación de saciedad o hacer más llevadera la digestión. La clave está en entender qué pueden aportar de verdad y qué no.

Té verde

El té verde es probablemente la infusión más conocida en este terreno. Contiene cafeína y otros compuestos que se han relacionado con un ligero aumento del gasto energético, aunque su efecto real sobre el peso suele ser pequeño y variable entre personas.

Puede ser una buena opción si se toma en lugar de refrescos, bebidas alcohólicas o cafés muy azucarados. Ahora bien, no conviene presentarlo como un “quemagrasas”. Además, no sienta bien a todo el mundo: por su contenido en cafeína puede resultar poco recomendable si hay insomnio, nerviosismo, palpitaciones, embarazo o sensibilidad a los estimulantes.

Jengibre

El jengibre se usa sobre todo por su sabor y por su efecto digestivo en algunas personas. Puede ayudar a que una infusión o una comida resulte más ligera, y eso a veces facilita seguir una pauta de alimentación más ordenada.

Su fama como ayuda para adelgazar suele estar sobredimensionada. No derrite grasa ni cambia por sí mismo la composición corporal. Aun así, puede encajar bien en una dieta equilibrada, por ejemplo en infusión, rallado en cremas o en salteados. Si hay problemas digestivos concretos, toma de anticoagulantes o embarazo, conviene comentarlo con un profesional antes de usarlo con frecuencia.

Hinojo

El hinojo se asocia sobre todo con el bienestar digestivo. Hay personas que notan menos hinchazón o pesadez tras las comidas cuando lo toman en infusión. Esa sensación de “desinflamarse” puede confundirse con pérdida de peso, pero no es lo mismo.

Puede ser útil si el problema principal es la pesadez digestiva o la sensación de vientre hinchado después de comer. No debería entenderse como una solución para bajar kilos, sino como una ayuda puntual dentro de una rutina más amplia.

Linaza o semillas de lino

A diferencia de otras opciones de esta lista, la linaza no se usa tanto como planta medicinal sino como alimento. Su interés está en la fibra, que puede contribuir a la saciedad y favorecer el tránsito intestinal cuando se acompaña de suficiente agua.

Eso sí, conviene usarla con sentido común. No es un laxante para tomar sin control ni una herramienta para “vaciarse”. Puede añadirse al yogur, a unas gachas o a una ensalada en pequeñas cantidades. Si existe estreñimiento persistente, dolor abdominal, patología digestiva o se toman ciertos medicamentos, es mejor consultar antes de introducir suplementos o grandes cantidades de fibra.

Perejil, berro y otras plantas con efecto diurético

El perejil, el berro o el abedul suelen aparecer en listados de remedios naturales para adelgazar por su posible efecto diurético. Aquí conviene ser muy claros: perder líquidos no equivale a perder grasa corporal. Puede haber una bajada puntual en la báscula, pero no es una reducción real del tejido adiposo.

En algunas personas, consumir alimentos frescos y ricos en agua como el berro puede ser una forma interesante de aligerar la dieta y aumentar la densidad nutricional de las comidas. Otra cosa muy distinta es usar plantas diuréticas con la idea de adelgazar. Eso puede no aportar beneficios reales y, en ciertos casos, dar problemas si hay tensión baja, medicación diurética o tendencia a la deshidratación.

Marrubio y otras hierbas menos habituales

El marrubio se ha usado tradicionalmente con distintos fines digestivos, pero no es una de las opciones más comunes en alimentación cotidiana ni una herramienta de primera línea para el control del peso. Si una planta es poco habitual, la prudencia debe ser mayor: no siempre se conoce bien cómo tomarla, en qué cantidad o con qué contraindicaciones.

Cuando se buscan soluciones naturales, a menudo lo más sensato es empezar por cambios sencillos y bien tolerados antes que recurrir a mezclas de hierbas con promesas excesivas.

Qué pueden aportar realmente estas plantas

Su utilidad, cuando existe, suele ir por una de estas vías:

  • Sustituir bebidas menos recomendables, como refrescos azucarados o alcohol.
  • Favorecer la hidratación, algo que a veces mejora la sensación de bienestar general y ayuda a regular las ingestas.
  • Contribuir a la saciedad en el caso de alimentos ricos en fibra, como la linaza.
  • Mejorar la digestión o reducir la pesadez en personas concretas.
  • Facilitar una rutina: tomar una infusión tras la cena puede ayudar a cerrar la jornada y reducir el picoteo nocturno en algunas personas.

Es un papel complementario, no central. Si se usan con expectativas realistas, pueden tener sitio. Si se esperan resultados llamativos, lo habitual es acabar frustrado.

Plantas e infusiones que pueden ayudar a controlar el peso

Cómo incorporarlas sin caer en falsas soluciones

Si quieres probar alguna, lo más útil es hacerlo de forma sencilla. Una o dos infusiones al día pueden encajar bien, siempre que no sustituyan comidas ni se conviertan en una excusa para seguir una pauta desequilibrada.

  • Elige opciones que toleres bien y que formen parte de tu rutina.
  • Evita endulzarlas en exceso.
  • No combines varias plantas estimulantes o diuréticas sin necesidad.
  • Si usas semillas de lino, introdúcelas poco a poco y bebe suficiente agua.
  • Prioriza alimentos vegetales enteros en lugar de confiar solo en extractos, cápsulas o mezclas “detox”.

Una estrategia más eficaz suele ser bastante menos llamativa: organizar mejor las comidas, aumentar verduras, asegurar proteína suficiente, caminar más y dormir mejor.

Errores frecuentes

Confundir perder líquidos con adelgazar

Es uno de los errores más habituales. Algunas plantas pueden hacer orinar más o aliviar la hinchazón, pero eso no significa que se esté perdiendo grasa.

Usarlas para compensar excesos

No existe la infusión que arregla comidas desordenadas, sedentarismo o fines de semana de excesos. Pensar así suele perpetuar el problema.

Abusar porque son “naturales”

Natural no siempre significa inocuo. Hay plantas con interacciones, efectos digestivos molestos o riesgo de uso inadecuado en determinadas personas.

Basar la pérdida de peso en laxantes o diuréticos

Es una práctica poco recomendable y especialmente delicada si existe preocupación excesiva por el peso o antecedentes de relación conflictiva con la comida.

Un enfoque más realista para bajar de peso

Si el objetivo es perder peso de forma gradual, las plantas e infusiones deberían ocupar un lugar secundario. Lo que suele marcar la diferencia es:

  • comer de forma suficiente y regular, sin pasar del todo o nada;
  • dar prioridad a alimentos poco procesados;
  • incluir proteína, legumbres, verduras, fruta y alimentos ricos en fibra;
  • moverse a diario, aunque no se haga deporte intenso;
  • revisar el picoteo automático, el alcohol y las bebidas calóricas;
  • buscar cambios sostenibles en lugar de soluciones rápidas.

Cuando la base está bien planteada, una infusión puede sumar. Cuando la base falla, su impacto es mínimo.

Cuándo conviene consultar con un profesional

Antes de tomar plantas medicinales con frecuencia o con intención de adelgazar, merece la pena buscar consejo profesional si estás embarazada o en periodo de lactancia, si el niño o adolescente es quien quiere perder peso, si tienes una enfermedad digestiva, renal, hepática o cardiovascular, o si tomas medicación de forma habitual.

También es importante pedir ayuda si hay atracones, miedo intenso a engordar, uso repetido de laxantes o diuréticos, pérdida de peso muy rápida o una relación cada vez más rígida con la comida. En esos casos, no se trata solo de elegir una planta u otra, sino de abordar el problema de fondo de manera segura.

La idea clave

Algunas plantas e infusiones pueden ser un apoyo modesto dentro de una estrategia de pérdida de peso bien planteada, sobre todo si ayudan a beber mejor, a organizar rutinas o a sentirse más saciado en determinados momentos. Pero el peso no cambia por una mezcla de hierbas, sino por hábitos consistentes que se puedan mantener. Si una propuesta promete resultados rápidos y sin esfuerzo, probablemente no es la vía más fiable.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor planta para adelgazar?

No hay una planta que por sí sola haga adelgazar. Algunas, como el té verde o la linaza, pueden encajar mejor que otras en determinados casos, pero su efecto suele ser limitado.

¿Las infusiones para perder peso funcionan de verdad?

Pueden ayudar de forma indirecta, por ejemplo sustituyendo bebidas azucaradas o mejorando la saciedad y la digestión en algunas personas. No producen una pérdida de peso importante por sí solas.

¿Tomar plantas diuréticas ayuda a bajar grasa?

No. Las plantas diuréticas pueden hacer perder líquidos temporalmente, pero eso no equivale a perder grasa corporal.

¿Se puede tomar té verde todos los días?

Muchas personas lo toleran bien, pero depende de la cantidad y de la sensibilidad a la cafeína. Si produce nerviosismo, insomnio o molestias digestivas, conviene limitarlo o evitarlo.

¿La linaza sirve para quitar el hambre?

Puede aumentar la saciedad por su contenido en fibra, sobre todo si se integra en comidas equilibradas. No sustituye una comida ni debe usarse como laxante habitual.

¿Es seguro combinar varias plantas para adelgazar?

No siempre. Mezclar plantas estimulantes, digestivas o diuréticas sin criterio puede aumentar molestias o interacciones, especialmente si hay medicación o problemas de salud.

Fuentes consultadas / Referencias bibliográficas

  1. Poswal FS, Russell G, Mackonochie M, MacLennan E, Adukwu EC, Rolfe V. Herbal Teas and their Health Benefits: A Scoping Review.. Plant Foods Hum Nutr 2019;74(3):266-276. DOI: 10.1007/s11130-019-00750-w
  2. Moran-Lev H, Cohen S, Zelber-Sagi S, Mazkeret Mayer E, Anafy A, Yerushalmy-Feler A et al. Effect of Coffee and Tea Consumption on Adolescent Weight Control: An Interventional Pilot Study.. Child Obes 2023;19(2):121-129. DOI: 10.1089/chi.2022.0032
  3. Maharlouei N, Tabrizi R, Lankarani KB, Rezaianzadeh A, Akbari M, Kolahdooz F et al. The effects of ginger intake on weight loss and metabolic profiles among overweight and obese subjects: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.. Crit Rev Food Sci Nutr 2019;59(11):1753-1766. DOI: 10.1080/10408398.2018.1427044
  4. Mazzanti G, Di Sotto A, Vitalone A. Hepatotoxicity of green tea: an update.. Arch Toxicol 2015;89(8):1175-91. DOI: 10.1007/s00204-015-1521-x
  5. Shin Y, Kim B, Kim W. Cisplatin-Induced Nausea and Vomiting: Effect of Herbal Medicines.. Plants (Basel) 2022;11(23). DOI: 10.3390/plants11233395
  6. Jayawardena R, Sooriyaarachchi P, Ranasinghe P, Perera A, Hills AP. Availability and composition of weight-loss supplements in Sri Lanka.. Nutr Diet 2020;77(2):247-252. DOI: 10.1111/1747-0080.12501
Scroll al inicio