Cómo la crioterapia puede hacerte adelgazar

El método revolucionario derivado de la Medicina al que cada vez recurren más usuarios

El tratamiento de aplicación de frío extremo se realiza en una cabina de crioterapia y en tan solo unos pocos minutos. Este sistema, combinado con ejercicio y una alimentación equilibrada producen unos resultados sorprendentemente eficaces, por lo que cada vez es más popular en los centros de estética y bienestar.

Quemar grasa en frío

La crioterapia funciona de una manera tan simple como meterse en una criosauna durante una media de tres minutos como máximo y exponer el cuerpo, dejando la cabeza fuera, a un vapor de frío intenso, que puede alcanzar hasta los -200 grados. Al ser un frío seco, el efecto resulta incluso agradable. Es una de las características que llama la atención de quienes prueban este método.

Tan simple como eficaz

La activación y la reacción del metabolismo ante este frío extremo es lo que provoca el trabajo de eliminación de grasa corporal. La exposición de una manera tan rápida al frío intenso provoca una bajada de la temperatura corporal.

El cuerpo humano presenta una temperatura estable que ronda los 37 grados. En el momento en el que la temperatura baja, la reacción natural es la de la quema de grasa por combustión en una búsqueda por alcanzar de nuevo la temperatura óptima.

Ésta es la base del uso de la crioterapia como método adelgazante, al lograr una reducción de volumen. Las faldas y pantalones pasarán en varias sesiones a volver a abrocharse con facilidad, si bien los resultados son ya palpables desde el primer día.

crioterapia

De paso la crioterapia actúa sobre los músculos y los tejidos, por lo que se combate al mismo tiempo la flacidez en la piel, la cual se oxigena con el efecto del frío intenso, que provoca una vasoconstricción, un estrechamiento de los vasos sanguíneos, que al retirar el frío rápidamente pasa al efecto contrario, a una vasodilatación.

Este trabajo mejora notablemente la circulación sanguínea. Es un método natural que no tiene ninguna contraindicación, salvo en aquellas personas que sufren patologías vasculares, que han de consultar a su médico.

Entre sus efectos se encuentra la reducción de celulitis, tonificación de los tejidos, disminución de toxinas, quema de calorías y grasa localizada, estimulación de la circulación y combate de la flacidez. Este descanso de la piel lleva también a una relajación generalizada de cuerpo y mente. Porque este sistema favorece además la eliminación de serotonina, por lo que en ocasiones se aplica también como parte del tratamiento para la depresión.

El resultado es que los usuarios logran alcanzar el objetivo esperado e incluso superar sus expectativas, teniendo en cuenta que la máxima optimización de cualquier tratamiento se logra siempre si se combina con ejercicio y dieta saludable.

Un especialista será el encargado en cada caso de determinar el número de sesiones necesarias, cuya mayor ventaja reside en el hecho de que se necesitan apenas tres minutos para cumplir una sesión.

A la crioterapia se le atribuyen numerosos efectos que tienen que ver con la estética. Su efecto sobre la piel reduce los efectos de la edad. Es eficaz por tanto como tratamiento rejuvenecedor y se está aplicando también en la eliminación de manchas en la piel.

Un sinfín de beneficios

El novedoso tratamiento de crioterapia se ejerce en la Medicina para tratar afecciones cutáneas localizadas pero sobre todo su éxito redunda en el deporte profesional, puesto que los efectos de una cabina de criosauna tras un entrenamiento aceleran la recuperación del cuerpo previniendo lesiones o realizando un eficaz trabajo de recuperación cuando éstas ya se han producido.

Su acción analgésica y antiinflamatoria es la razón por la que las cabinas de criosauna están cada vez más presentes no sólo en los clubes profesionales de élite sino también en centros deportivos de todo tipo. Tras el ejercicio se liberan muchas toxinas, que las cabinas de crioterapia eliminan de manera eficiente, reduciendo el tiempo de recuperación.

Esta técnica, por tanto, se ha derivado de la Medicina, donde se lleva aplicando desde finales de los años setenta gracias a la investigación de un doctor en Japón, y su aplicación beneficiosa a la estética se ha popularizado recientemente hasta el punto de que famosas estrellas internacionales han recurrido a esta opción. Jennifer Aniston o Demi Moore han presumido de que su envidiable figura se debe en parte a haber recurrido a este simple tratamiento.

Como en cualquier terapia, los efectos no son permanentes ni se alcanza el objetivo si no se cumplen las reglas y se mantiene una regularidad. Por tanto, hay que cumplir con el número de sesiones, repetirlas en caso de recuperación de volumen y mantener unos hábitos de realización de un ejercicio moderado, como puede ser caminar, al menos dos veces por semana y no consumir calorías innecesarias.

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